
Cambios demográficos y envejecimiento en Ecuador: desafíos y oportunidades en salud y política pública
- Escrito por Daniel Sanchez Pazmiño, Odalis Clemente
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- 05-09-2025
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- Áreas: Demografía
Título original del artículo: Demographic Shifts and Aging in the Middle of the World: Health Challenges and Policy Opportunities in Ecuador
Investigadores: Marco Faytong-Haro,Alonso Quijano-Ruiz, Daniel Sanchez -Pazmiño,
Sebastian Salazar-Nicholls,
Andrea X. Gomez Ayora,
Dayana Tipan Jimenez,
Omar Galárraga,
Alexis R. Santos-Lozada
Revista y editorial: The Gerontologist, Oxford Academic
Link del artículo: https://doi.org/10.1093/geront/gnaf176
Ecuador atraviesa una transición demográfica significativa, marcada por un aumento de la longevidad y una disminución de las tasas de fecundidad. Se proyecta que el porcentaje de la población de 65 años y más pase de 7,84% en 2022 a casi 18% para 2050, lo que conlleva desafíos críticos que deben abordarse mediante soluciones sociales y de política pública. En este artículo, revisamos el estado de la investigación gerontológica y el contexto institucional. Encontramos brechas que persisten en varias áreas, y la disponibilidad de datos complica aún más la investigación futura y la formulación de políticas basadas en evidencia. Además, describimos las limitaciones funcionales que experimentan los adultos mayores y proponemos reformas estructurales en áreas clave de política para atender mejor las necesidades de la población que envejece en Ecuador.
Contexto del problema
A medida que Ecuador entra en una fase de envejecimiento poblacional acelerado, varias cuestiones clave de política pública requieren atención urgente.
- Preservar y proteger los derechos de los adultos mayores: La Constitución del Ecuador reconoce derechos específicos para las personas mayores, incluyendo salud universal, participación en la fuerza laboral, jubilación, acceso a vivienda, entre otros. Cualquier proceso de reforma constitucional o legal debe ser monitoreado para evitar el desgaste de esas protecciones y asegurar que se traduzcan en programas exigibles.
- Aprovechar el dividendo demográfico: Actualmente, Ecuador cuenta con más trabajadores y menos dependientes por trabajador, una ventaja temporal conocida como “dividendo demográfico”. Las políticas públicas deberían acompañar este beneficio estructural con inversiones estratégicas en educación, priorizando formación técnica y especializada alineada con los cambios demográficos del país y con industrias emergentes
- Cuidados: El cuidado familiar constituye la principal fuente de apoyo para las personas mayores, en contraste con una red institucional robusta. Esta responsabilidad recae mayoritariamente en las mujeres (cónyuges o hijas). A medida que el país envejece, la infraestructura de cuidado al adulto mayor debe ser una de las áreas centrales a abordar por quienes diseñan política pública.
- Seguridad social: El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) protege a la población cubierta por el empleo formal y a sus dependientes frente a enfermedad, desempleo, vejez, etc. Las discusiones actuales señalan que el sistema es insostenible en el largo plazo; evaluaciones actuariales vigentes determinan que se requiere un mayor apoyo estatal. Proponemos prestar mayor atención a las necesidades presentes y futuras del sistema para asegurar la cobertura actual y su expansión, así como el incremento de beneficios para la población ecuatoriana.
- Políticas públicas para adultos mayores: En el país existen dos programas dirigidos a solucionar las condiciones de vida y necesidades de las personas mayores: el Bono de Desarrollo Humano (BDH) y la Pensión Mis Mejores Años (PMMA). Si bien hay evidencia positiva sobre el impacto del BDH, se requiere una evaluación de impacto más robusta para comprender mejor los efectos de estos programas.
Investigación gerontológica en Ecuador
Encontramos que la investigación gerontológica existente en Ecuador está fuertemente concentrada en temas biomédicos, especialmente salud cardiovascular y cognitiva, mientras que áreas como salud mental, dimensiones culturales, desigualdades socioeconómicas y las experiencias vividas de comunidades indígenas permanecen en gran medida desatendidas.
En cuanto a datos, el estudio identifica dos problemas principales que frenan el avance: (1) ausencia de datos longitudinales nacionales sobre envejecimiento y (2) disponibilidad únicamente de olas anteriores a 2020 en las principales encuestas nacionales. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2018) y la Encuesta de Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE, 2009) están desactualizadas, lo que enfatiza la necesidad de un esfuerzo coordinado para producir información más oportuna sobre personas mayores. Sin datos actualizados, los investigadores no pueden captar adecuadamente los cambios post-COVID ni realizar estudios longitudinales.
La evidencia local de encuestas nacionales y de una cohorte rural de larga duración (el Proyecto Atahualpa) ya señala dónde el envejecimiento golpea con mayor fuerza: enfermedad cardiovascular, síndrome metabólico, demencia y caídas. Además, se ha encontrado que las personas mayores indígenas y rurales corren mayor riesgo. La implicación de política es clara: invertir en atención primaria con enfoque preventivo para personas mayores a 65; ampliar los programas de nutrición y prevención de caídas; introducir tamizaje de demencia culturalmente pertinente; dirigir recursos a grupos de alto riesgo; y establecer sistemas de datos regulares y vinculados para seguir resultados y ajustar estrategias.
Conclusiones
Ecuador enfrenta los desafíos que plantea el envejecimiento de su población, así como importantes vacíos de investigación que, si se atienden, permitirían a los hacedores de política abordar mejor estos temas con un enfoque basado en evidencia.
El reto de política es multifacético: proteger los derechos y el bienestar de las personas mayores de hoy, al tiempo que se aprovecha el dividendo demográfico actual para impulsar el crecimiento económico, se invierte en el capital humano de las generaciones jóvenes y se amplía la cobertura de la red de protección social.
Encontramos una literatura escasa pero vívida en varios temas; sin embargo, al campo le falta profundidad en dimensiones críticas. Los esfuerzos de coordinación podrían mejorar significativamente la investigación gerontológica al facilitar el acceso y el enlace de datos para comprender mejor aspectos que hoy siguen inexplorados, como las dinámicas longitudinales y los efectos post-COVID.
La rápida transición demográfica ofrece a Ecuador una ventana estrecha pero crucial para traducir las ventajas demográficas en ganancias duraderas. Esto solo será posible mediante una acción coordinada, basada en transparencia, evidencia rigurosa y un compromiso sostenido de la política pública.
Imagen: Ministerio de Salud Pública - Ecuador.